Para saber cómo leer una nómina basta con ir de arriba abajo: primero lo que ganas (devengos), luego lo que te restan (deducciones) y, al final, lo que realmente ingresas (líquido a percibir). Parece un documento difícil, pero sigue un modelo oficial y tiene siempre los mismos bloques. Te explico cada uno, con un ejemplo, y qué debes comprobar cada mes.

Qué es la nómina y por qué tienes derecho a ella

La nómina es el recibo individual de salarios. El artículo 29 del Estatuto de los Trabajadores dice que el salario se documenta con un recibo individual y justificativo del pago, y que debe ajustarse al modelo aprobado por el ministerio, salvo que el convenio colectivo o un acuerdo establezca otro con la debida claridad y separación de percepciones y deducciones.

El modelo se aprobó en la Orden de 27 de diciembre de 1994 y se actualizó en la Orden ESS/2098/2014, para que la nómina informe también de la aportación de la empresa a la Seguridad Social.

Cómo leer una nómina: los bloques del recibo

Estructura del recibo individual de salarios (modelo oficial de la Orden ESS/2098/2014)
Bloque Qué recoge
Encabezamiento Datos de la empresa y del trabajador, número de afiliación, grupo profesional, grupo de cotización y periodo de liquidación
I. Devengos Percepciones salariales (salario base, complementos, horas extra, gratificaciones extraordinarias, salario en especie) y no salariales (indemnizaciones o suplidos, prestaciones de la Seguridad Social)
A. Total devengado Suma de todo lo que has ganado en el periodo, antes de descuentos
II. Deducciones Aportación del trabajador a la Seguridad Social, IRPF, anticipos, valor de lo recibido en especie y otras deducciones
B. Total a deducir Suma de los descuentos
Líquido total a percibir (A − B) Lo que ingresas en tu cuenta
Determinación de bases Bases de cotización, base sujeta a retención del IRPF y aportación de la empresa

Devengos: lo que ganas

Aquí aparece todo lo que la empresa te debe por el periodo. Conviene distinguir dos cosas:

Percepciones salariales
Es salario y, por tanto, cotiza y tributa. Incluye el salario base y los complementos que fije el convenio o tu contrato.
Percepciones no salariales
No tienen la consideración de salario, como los suplidos por gastos de tu actividad y las indemnizaciones. El artículo 26.2 del Estatuto lo recoge.

Si cobras en especie, por ejemplo con un vehículo o un seguro, la ley dice que no puede superar el 30 % de tus percepciones salariales ni reducir el salario mínimo en dinero.

Deducciones: lo que te restan

  1. Aportación a la Seguridad Social. Contingencias comunes, desempleo y formación profesional, cada una con su porcentaje. En las nóminas actuales puede aparecer también la aportación al MEI.
  2. IRPF. Un porcentaje de retención a cuenta del impuesto sobre la renta. Depende de tu situación personal.
  3. Anticipos. Lo que ya te hayan adelantado durante el mes.
  4. Otras deducciones. Por ejemplo, el valor de productos recibidos en especie.

Ejemplo inventado de una nómina

Veamos un caso ficticio, solo para practicar. Contrato indefinido, 1.400 € brutos al mes en 14 pagas, con las pagas extra sin prorratear y un 10 % de retención de IRPF, que es un supuesto.

Nómina ficticia de un mes ordinario (datos inventados; tu nómina real puede variar)
Concepto Cálculo Importe
Salario base Fijado en contrato 1.400,00 €
Total devengado Suma de percepciones 1.400,00 €
Seguridad Social del trabajador 6,50 % de la base de cotización (1.633,33 €, que incluye la prorrata de las pagas extra) −106,17 €
IRPF (supuesto) 10 % de 1.400 € −140,00 €
Líquido a percibir 1.400,00 − 106,17 − 140,00 1.153,83 €

La base de cotización es mayor que el sueldo del mes porque incluye la parte proporcional de las dos pagas extra: 1.400 € + (2.800 € ÷ 12). Dicho de otra forma: cotizas cada mes por una parte de las pagas que aún no has cobrado. Si quieres ver cómo se llega al neto desde el bruto anual, lo explicamos en nuestra guía del salario mínimo interprofesional, que además marca el suelo que debes cobrar.

Qué debes comprobar cada mes

  • Que el periodo de liquidación y los días trabajados son correctos
  • Que el salario base y los complementos coinciden con tu contrato y con tu convenio
  • Que figuran las horas extra que has hecho
  • Que el grupo de cotización y la categoría son los que te corresponden
  • Que el porcentaje de IRPF es coherente con tu situación familiar
  • Que el líquido coincide con el ingreso en tu cuenta

Si algo no cuadra, pide una explicación por escrito a la empresa. El artículo 29.3 del Estatuto fija un interés por mora del 10 % sobre lo adeudado cuando el salario no se paga en plazo. Si el problema continúa, consulta con un graduado social o un sindicato. Y cuando termine tu contrato, repasa cómo se hace la cuenta en cómo calcular el finiquito y qué modalidad tienes en tipos de contrato de trabajo en España.

Preguntas frecuentes

¿Tengo derecho a que me den la nómina por escrito?

Sí. El Estatuto de los Trabajadores exige documentar el salario con un recibo individual y justificativo del pago. Puede entregarse en papel o en formato electrónico, según lo que haya en tu empresa.

¿Qué es el líquido total a percibir?

Es el importe neto que cobras: el total devengado menos el total a deducir.

¿Por qué mi base de cotización es mayor que mi sueldo?

Porque suele incluir la parte proporcional de las pagas extraordinarias, aunque no las cobres cada mes.

¿Puede la empresa descontarme lo que quiera?

No. Solo puede aplicar deducciones legales o pactadas. Si ves una que no entiendes, pide una explicación y revisa tu convenio.

En resumen

  • La nómina sigue un modelo oficial con tres partes: devengos, deducciones y líquido a percibir.
  • La base de cotización suele ser mayor que el sueldo mensual por la prorrata de las pagas extra.
  • Compara cada mes tu nómina con tu contrato y con tu convenio.
  • Ante un error, pide la corrección por escrito.

Las cifras de este artículo son un ejemplo y pueden cambiar. Ante una duda sobre tu nómina concreta, consulta con un graduado social, un asesor laboral o un sindicato.